Admitir la Realidad
El ser humano utiliza como mecanismo de defensa inconsciente acudir a la negación de la realidad, ésta es una afirmación que suena un poco fuerte, pero al analizar dos mecanismos de defensa recurrentes como son “las disculpas” y “sentirse víctima”. Las disculpas: cuando surge una situación que nos causa incomodidad o nos genera ansiedad, para lo cual desde luego no estamos preparados, recurrimos a la disculpa como un mecanismo a través del cual se pretende reducir el compromiso, el sentimiento de culpa o la responsabilidad en dicha situación.
La Víctima: esta conducta aparece cuando queremos negar nuestra responsabilidad frente a una falla o acontecimiento negativo, resulta mucho más sencillo evadirla explicando que todo sucedió porque otra persona afectó nuestra labor o tarea, o porque alguna situación inesperada cambió el desenlace de lo que nosotros habíamos planeado tan cuidadosamente.
. Admitir la Realidad
PROYECTO DE VIDA
“El proyecto de vida puede ser entendido como la dirección que el ser humano se marca en su vida, a partir del conjunto de valores que ha integrado y jerarquizado vivencialmente, a la luz de la cual se compromete en las múltiples situaciones de su existencia, sobre todo en aquellas en que decide su futuro, como son el estado de vida y la profesión”.
“El proyecto es como un camino para alcanzar la meta: Es el plan que una persona se traza a fin de conseguir un objetivo. El proyecto da coherencia a la vida de una persona en sus diversas facetas y marca un determinado estilo, en el obrar, en las relaciones, en el modo de ver la vida... por eso es clave en el desarrollo personal de cualquier individuo”. La mayor dificultad para trazar el proyecto de vida reside en tener que tomar una decisión, en tener que elegir una dirección fundamental con exclusión de otra u otras direcciones fundamentales.
¿Para qué un proyecto de vida? Frecuentemente ante el hecho de asumir un compromiso, se adopta una actitud de huida que conduce a la persona a un estado de indecisión, es decir, hacia un "conflicto existencial" que, al no ser resuelto, se convierte en crónico. El miedo a la responsabilidad, la incapacidad de renunciar a alguna de las posibilidades presentadas, la influencia del ambiente social contrario a los compromisos definitivos son frecuentemente las causas de este conflicto no resuelto, de ahí la importancia que reviste el tratar de preparar el camino conforme con nuestros intereses futuros. Tener un proyecto de vida es fundamental, de lo contrario se vive sin rumbo, a la deriva; se vive sin sentido.
LA HISTORIA PERSONAL Para elaborar el proyecto de vida personal se debe partir de la propia realidad, de la propia historia; de caer en cuenta de ¿Cuál es la situación personal existente? Es importante que se haga bien y sinceramente. No hay que tener miedo a enfrentar la propia historia, no debe haber engaños. Pensemos en lo que es y ha sido nuestra vida; no imaginemos ¿Cómo nos gustaría que hubiese sido? En lugar de ello aceptemos lo que en realidad es, porque esa es nuestra historia.
¿Cómo somos?: rasgos típicos de nuestro temperamento: cualidades y defectos. ¿Hay elementos personales psíquicos, que vivo "resignadamente" o incluso con disgusto? ¿Cuáles? ¿Por qué? ¿Me gustaría ser de otra forma, "sueñas" con esa otra forma, o más bien me acepto como soy y trato de aprovechar mis posibilidades?
Dificultades: con las que me encuentro en la vida cada día.
Mis miedos e ilusiones: ¿Qué es lo que me hace sufrir y lo que me hace sentir feliz? ¿Qué experiencias de mi vida me cuesta más asumir, es decir, me producen desasosiego cada vez que las recuerdo?
Describo el ambiente en el que vivo: mi familia, mi barrio, mi centro de estudios o de trabajo, la parroquia... Intento descubrir ¿En qué me ayudan y en qué me perjudican cada uno de ellos?
Describo las personas: las que más influyen en mi, tanto positiva como negativamente.
El momento actual que estoy viviendo, ¿Con qué decisiones y acontecimientos pasados está relacionado más directamente?
Cuando pienso en el futuro: ¿Qué sentimiento predomina en mi: la esperanza y la ilusión, o el temor y la desconfianza?
Sobre qué valores asiento mi vida real: Qué intereses me mueven, me impulsan a obrar: el dinero, la comodidad, el placer, la aventura, el deporte, la amistad, el saber, el dominar, el deseo de agradar, el afán de servir, el prestigio, determinada ideología, la búsqueda de la verdad, la libertad, etc.
¿A dónde quiero llegar?
¿Qué tipo de persona quiero ser?
¿Me decido por vivir en la superficie o en la profundidad?
¿En qué voy a concretar el gran valor del AMOR?
¿Cuáles serán los valores u objetivos básicos que trataré de encarnar en mi vida: entrega a los demás, actitud de servicio, vivir alegre y transmitir alegría, luchar por los pobres y marginados, sentido de la justicia, reconciliación, espíritu de paz, hacer comunidad, defender a los débiles, responsabilidad en mi trabajo.
¿Qué pasos trataré de dar? Teniendo en cuenta mi situación personal y los grandes objetivos que quiero realizar en mi vida, trato de concretar lo que voy a hacer y los medios que voy a emplear:
En mi formación personal: tiempo de trabajo y estudio, lectura formativa.
En mi tiempo libre: uso de la televisión, actividades culturales, actividades de ayuda a otros.
En mis relaciones: con mi familia, compañeros, mi comunidad, mi país.
En mi vida espiritual: participación en el grupo de profundización en la fe, tiempo de oración personal, proyección en el medio en que me muevo, otras ¿Cuáles?
¿Cómo voy a evaluar este proyecto?
¿Cuándo y cómo?
Se supone que mi proyecto de vida tenga momentos de evaluación, los cuales me permitirán hacer un alto en el camino y revisar hasta que punto las metas de cada etapa planeada han sido conseguidas.
LOS IDEALES
No es bueno vivir del recuerdo, no es bueno vivir anclados en el pasado. Hay que vivir el hoy "a cada día le basta su propio afán". Por eso, lo importante, no es lo que he sido sino lo que quiero ser.
¿Ahora bien, a dónde se quiere llegar?
¿Qué tipo de persona quiero ser?
¿Cuáles son los valores sobre los que quiero construir mi vida? Intento fijarme en algún "modelo" de ser persona que me atraiga.
¿Cuáles son las virtudes que me gustaría imitar?
¿Cuáles son los intereses que me mueven, me impulsan a obrar? ¿Qué quiero que signifiquen en mi vida: el dinero, la comodidad, el placer, la aventura, el deporte, la amistad, el saber, el dominar, el deseo de agradar, el afán de servir, el prestigio, la responsabilidad, la búsqueda de la verdad, la libertad, la fe, etc.
¿Qué actitud deseo tener ante el dolor, el sufrimiento, la enfermedad, la soledad? ¿Qué profesión me gustaría desarrollar? ¿Cómo entiendo el trabajo?
LOS MEDIOS
Teniendo en cuenta mi historia e ideales, debo tratar ahora de concretar lo que se pretende hacer y los medios que voy a emplear para lograrlo. Si quiero actuar de una manera inteligente, debo tratar de descubrir lo que me ayuda y lo que me estorba para poder realizar el proyecto (tanto personas como circunstancias, etc.). Si quiero ser eficaz debo ser concreto, puesto que es lo que me compromete, y lo que compromete: es lo que hace crecer. Comienzo por marcarme metas pequeñas, concretas. Cuando sepa que ya las he alcanzado, es momento de ponerme otros retos más grandes; así iré creciendo poco a poco.
UNIDAD DOS: LIDERAZGO Y EL DESARROLLO HUMANO “Creemos que, por encima de los obstáculos que se nos atraviesan, las personas podemos crecer en solidaridad y convivencia”
“El Desarrollo humano entraña mucho más que el simple aumento o disminución del ingreso nacional. Significa crear un entorno en el que las personas puedan hacer plenamente realidad sus posibilidades y vivir en forma productiva y creadora de acuerdo con sus necesidades e intereses. .
LIDERAZGO TRANSFORMADOR EN EL CONTEXTO DEL DESARROLLO HUMANO
Hablar de Liderazgo Transformador sólo es posible desde el postulado de la libertad humana. Esta puede entenderse de varias maneras:
a) Como la facultad inherente del hombre y la mujer de participar en los asuntos de su comunidad, en los asuntos públicos.
b) Igualdad como independencia para realizar su personalidad y expresarla en la comunidad.
c) También libertad debe entenderse como la capacidad de autogobernarse con sus propios criterios y sus propias leyes.
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